Dios incomparable
Después de un año (o quizás un poco más) volví.
Estos últimos meses pasaron muchísimas cosas en mi vida: Comencé una nueva carrera, empecé a colaborar en una revista digital sobre salud mental, me congrego en una iglesia a la que amo pertenecer, hice nuevas amistades y voy camino al matrimonio.
En cada una de esas cosas fui conociendo más al Señor y todo me fue llevando a leer y estudiar el libro de los Salmos. Confieso que hasta ahora siempre lo había visto como un libro de poesía muy hermoso, artístico pero no mucho más que eso. Sin embargo, el Espíritu Santo me retó a leerlo con ojos nuevos y mente desprejuiciada. ¡Gracias al cielo que hice caso! Descubrí, a lo largo de todos ellos, atributos de Dios que, si bien se manifiestan en otras partes de las Escrituras, aquí aparecen resaltados con maestría. Y uno de ellos lo hallé en el salmo 89.
La declaración de confianza
Este salmo comienza con una declaración: Las misericordias del Señor son perpetuas. El autor reconoce que a lo largo de la vida, todos enfrentaremos numerosos conflictos y problemas pero que de nada sirve quejarse al respecto. Más bien, lo que cuenta (lo que verdaderamente importa) es buscar a Dios en adoración. ¿Por qué? Bueno, su confianza y ánimo se fundamentan en el pacto que el Señor hizo a David (2 Samuel 7).
El Dios incomparable
A esto suma tres verdades acerca de Su Señor:
- Toda la creación alaba a Dios
- Toda la creación le pertenece a Dios
- Toda la creación se somete a Dios



Comentarios
Publicar un comentario