Evangelio: la Gracia

Una de las cartas que contiene más teología (ciencia acerca del conocimiento de Dios) de todo el Nuevo Testamento (N.T.) es la de Romanos. Escrita por Pablo,  durante su tercer viaje misionero cerca del 57 d.C (desde Corinto), estaba dirigida a iglesia primitiva que, por ese entonces, manifestaba tensiones entre los judíos convertidos al cristianismo y los gentiles (no judíos) que también aceptaban el evangelio. Se afirma sobre su carácter teológico porque, capítulo a capítulo, enseña acerca de lo que es el evangelio, quiénes lo necesitan y por qué, cómo podemos aceptarlo y vivir conforme a él

Etimológicamente hablando, "evangelio" (del griego εὐαγγέλιον [euangelion]) resulta de la unión de dos vocablos: "eu" (bien) y "angelión" (mensaje); lo que junto significaría "Buena nueva" o "buen mensaje". De ahí que, en más de una ocasión, se utiliza esta expresión para describir la tarea que los apóstoles (primero) y los creyentes (después) tendrían por delante una vez Jesús hubiese vuelto con el Padre. Tal como se resume en Marcos 16:15 (NTV): 
"Entonces les dijo: «Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia a todos".

Además de su sentido etimológico, tiene un sentido teológico. ¿Cuál? Pues que el evangelio PROVIENE DE DIOS y NO ES NUEVO. ¿Qué quiere decir? Esta Buena Noticia había ya sido prometida en el A.T. a través de los profetas (Romanos 1:2, NTV), teniendo como CONTENIDO a JESÚS

Conforme avanza el capítulo 1 de Romanos, se afirma que Él fue completamente humano, completamente divino y que en Él se cumplieron todas las promesas anunciadas en el Antiguo Testamento ("La Buena Noticia trata de su Hijo. En su vida terrenal, él fue descendiente del rey David, y quedó demostrado que era el Hijo de Dios cuando fue resucitado de los muertos mediante el poder del Espíritu Santo", (Romanos 1:3-4).

Con esta base, podemos finalmente abordar el asunto de este blog y uno de los principales fundamentos para comprender el evangelio: la GRACIA. Según el diccionario, significa "benevolencia, favor o beneficio que se recibe sin ningún tipo de merecimiento". Es decir, Dios nos favoreció (don) mediante Jesús con el único camino para la reconciliación por amor a nosotros y por amor a Su nombre. Después de todo, Él es FIEL y cumplió Su promesa a Abraham (pronunciada cientos de años antes del nacimiento de Jesús y registrada en Génesis 12:1-3). Por ende, somos SALVOS (tema que trataremos más adelante) porque nuestro Dios es BUENO, PACIENTE, COMPASIVO y AMOROSO

"Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)"- Efesios 2:4-5

En estas vísperas de Navidad, te invito a que puedas agradecer a Dios por haber enviado a Jesús para nuestra salvación, por puro amor inmerecido, y que compartas esta Buena Noticia con otros. 

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